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Vistahermosa

Montemayor del Río

Hay que agacharse. Los que somos altos no nos llevamos bien con las diminutas puertas de las casas de pueblo. Si no se va con precaución, los coscorrones están asegurados.

—Un segundo, ahora voy —grita una voz femenina desde el obrador.

Tras cruzar el umbral de la estrecha puerta un olor divino nos enamora. Y no solo se excita el olfato, también la vista. Sobre un reducido mostrador de madera se disponen, perfectamente colocadas, las manzanas prohibidas de los más golosos. Rosquillas, bizcochos, mantecados y, por supuesto, las floretas o flores.

Nieves aparece ataviada con un gorro de repostera y de blanco inmaculado. Nos atiende gustosa. Tiene varias floretas en el aceite hirviendo y no le quita ojo a la gran freidora.

—A dar un paseo y a conocer el pueblo, me imagino —nos comenta.

Eso, y a comprar floretas recientes. Un manjar que Nieves y su familia hacen como nadie.

El pueblo

Montemayor del Río está declarado Conjunto Histórico-Artístico desde 1969. Se asienta en el límite natural entre las sierras de Béjar y de Francia, en una vega abierta junto al río Cuerpo de Hombre. Su trazado medieval se conserva casi íntegro, con calles empedradas en pendiente, casas de piedra, madera y adobe, y la fortaleza presidiendo el conjunto desde un cerro al norte.

Tiene censados unos 270 habitantes y mantiene un calendario de fiestas vivo en torno a San Juan (24 de junio) y la Virgen del Castañar (8 de septiembre).

Qué ver en Montemayor

Cómo llegar

Desde el hotel, veinte minutos en coche: A-66 hacia el sur y desvío a la SA-515. Está entre los términos de Béjar y Hervás, en el límite natural entre las sierras de Béjar y de Francia. El casco histórico es peatonal; aparcamiento al pie del castillo y junto al campo de fútbol.

Productos locales

La repostería tradicional de Montemayor —floretas, rosquillas, mantecados, bizcochos— se conserva gracias a obradores familiares como el de Nieves. Merece la pena llevarse una caja a casa: las floretas recién hechas son una de las pocas cosas que justifican parar el coche dos veces en el mismo viaje.